América Latina hizo un mal siglo XX -afirma Eduardo Devés-Valdés. A pesar de los progresos democráticos en todas partes salvo en Cuba, o el hecho de que a lo largo de 100 años el racismo disminuyó y la tolerancia a las diferencias mejoró. También se fortaleció la salud y la esperanza de vida, y la importancia de las mujeres. Sin embargo, en el presente, Devés-Valdés enumera la pérdida de credibilidad, la incapacidad para autogestionarnos, la bajísima presencia en Internet y en los medios de comunicación globales, la baja importancia en los organismos internacionales, tanto en términos armados como financieros.
"La región posee indicadores del orden del 2 ó 3% de la importancia mundial, siendo nuestra población aproximadamente un 8%", consigna. Y, por cierto, hay que seguir sumando la miseria y la desigualdad. "Para decirlo en breve: no hemos sido capaces de hacer bien las cosas, dejándonos tentar demasiadas veces por el facilismo, el cortoplacismo, el oportunismo, por querer pasarnos de astutos, por el mesianismo y por la declamación".
Es una mirada crítica y este libro la recoge en calidad de cartas a la intelectualidad, estudiantes universitarios y profesionales del conocimiento de América Latina y el Caribe. Son propuestas para pensar otra vez y pensar mejor. Porque no se salvan, ni mucho menos, los intelectuales: "Hemos pensado mal". Para el autor, pensar bien es pensar con lógica y con método, pensar con honestidad intelectual, en el sentido de escuchar auténticamente las ideas, propuestas y argumentos de otras personas y en el sentido de trabajar sobre la base de datos y pruebas, pensar con inventiva y creatividad. Pensar con radicalidad y profundidad. Pensar con sentido común.
¿Cuánto pesa nuestra región en el poder mundial? -se pregunta. Brasil pesa alrededor de 1%, Chile alrededor de 1 por mil, y Honduras alrededor del 1 por diez mil. "A países que pesan el 1 por mil o menos del poder mundial, nadie va a preguntarles qué globalización quieren. No está en nuestras manos generar una globalización que nos convenga o que sea benévola con nuestras debilidades". La mirada de Devés-Valdés excluye todo romanticismo. Pero hay algo, un aleph de futuro, en el centro de estas preguntas. El conocimiento es la cuestión clave. La educación. La circulación del conocimiento. "La intelectualidad debe ser capaz de agrandar su mesa".
CARTAS A LA INTELECTUALIDAD, Estudiantes universitari@s y profesionales del conocimiento de América Latina y el Caribe
Eduardo Devés-Valdés
Editorial Grafitti
Santiago, Chile, 2007
97 páginas